Discursos inaugurales del 30 Congreso General del Partido Socialista de Chile

A Continuación entregamos a Ustedes los tres discursos que inauguraron nuestro 30 Congreso General Compañera Michelle Peña Herreros", en el orden en que fueron presentados:

Discurso de la Presidenta de la Juventud del Partido Socialista, Compañera Karina Delfino

Discurso del Presidente de la Comisión Oraganizadora Nacional del Congreso, Compañero Fernando Merino

Discurso de la Presidenta del Partido Socialista, Compañera Senadora Isabel Allende

Intervención de Fernando Merino, Presidente de la Comisión Organizadora Nacional del XXX Congreso General del PS

XXX CONGRESO ORDINARIO GENERAL
PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

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Santiago, 29 de enero de 2016

Compañera Isabel Allende, Presidenta del Partido Socialista de Chile.
Compañeras y compañeros de la Mesa, de la Comisión Política y del Comité Central del Partido Socialista de Chile.
Ministros de Estado, Subsecretarios y Jefes de Servicio Nacionales de nuestro Gobierno.
Representantes de las delegaciones internacionales de fuerzas políticas hermanas y amigas del Partido Socialista de Chile.
Presidentes y Secretarios Generales de los partidos de la Nueva Mayoría.
Compañeras y compañeros delegados y delegadas electos al trigésimo Congreso General Ordinario del Partido Socialista de Chile.

Exactamente hace seis meses un conjunto de compañeras y compañeros que conforman la Comisión Organizadora Nacional de Congreso realizaron su primera reunión, reunión constitutiva, e iniciaron el proceso de tendiente a construir el proceso congresal que permitiera la participación de toda la militancia, desde Arica a Magallanes.

Este mandato emanado del Comité Central tiene por propósito central estimular el despliegue de la capacidad creadora de los y las socialistas, para debatir con sentido propositivo y en el marco de la unidad y fraternidad socialista, nuestra línea política y la eficacia de la impronta socialista en las luchas por más bienestar e igualdad para la mayoría nacional.

Es un ejercicio de democracia partidaria, un encuentro que nos sitúa a todos y a todas, desde el militante hasta el dirigente, en un esfuerzo común de enriquecimiento del proyecto socialista.

En ese sentido, nuestro trigésimo Congreso General es la instancia democrática máxima de la institucionalidad partidaria. Es un espacio privilegiado para la confluencia de las y los socialistas en el debate franco y leal, unitario y fraterno, de los desafíos que interpelan al partido y al pueblo chileno.

La Comisión Organizadora, en una de sus primeras sesiones, adoptó por unanimidad una decisión trascendente para la historia partidaria y designó su XXX Congreso con el nombre de Michel Peña Herreros.

Es primera vez en nuestra historia que un congreso tiene nombre de mujer.

Para el Partido Socialista es motivo de honor el designar a su trigésimo Congreso General con el nombre de una socialista.

Joven cuadro partidario, profesional, mujer y madre, que en el período político más negro de la historia patria, signada por la dictadura y su estrategia de exterminio, hambre y miseria, asumió el compromiso militante para que la vida continuara, para que la llama de la resistencia popular y partidaria iluminara la lucha anti dictatorial.

En Michelle Peña queremos expresar el continuo histórico de la presencia femenina en la vida partidaria y en la lucha de nuestras mujeres, desde Visviri en el Norte a Puerto Toro en el Sur.

Un continuo histórico que se despliega en el recuerdo entrañable de Laura Allende, Carmen Lazo, Marta Melo, Nelda Panicucci, Beatriz Allende y de todas nuestras compañeras que día a día contribuyen al engrandecimiento del Partido.

Congreso con nombre de mujer que nos remite al maravilloso regalo de generar vida, que en Michelle se testimonió explícitamente y en las circunstancias más adversas, para que esa vida se impusiera y floreciera en un Chile mejor.

Nuestro Congreso, a su vez, presenta una segunda característica que sitúa al Partido Socialista inmerso en una corriente histórica inexorable, corriente de reconocimiento de los derechos de la mujer en todos los ámbitos de la vida nacional.

En el marco del XXX Congreso, las socialistas han hecho un esfuerzo significativo por incrementar su participación en todas las instancias congresales.

Sin lugar a dudas esta es una potente señal que marca la identidad partidaria en coherencia con el curso de la historia, una señal que describió una trayectoria que marcha, desde la integración de la mujer en la vida partidaria, hasta el ejercicio pleno de sus derechos.

El Partido Socialista, en consecuencias, realiza su trigésimo Congreso basado en su fecunda historia partidaria, pero con la mirada firmemente centrado en el futuro, mirada plena de optimismo y esperanza que se funda en la histórica capacidad del partido para traducir la adversidad en caminos de transformación y lucha por horizontes de bienestar para la mayoría político social.

Hoy asistimos a un momento trascendente de cambios y reformas estructurales, propuestas ´por el programa de Gobierno de la Presidenta Bachelet.

El ciclo de reformas estructurales, en sus inicios ampliamente sentidas por la población, han ido perdiendo adhesión popular, como resultado de errores de diseño y comunicación en el gobierno y confusión en la alianza de los partidos que gobiernan, conduciendo a una situación de deterioro del apoyo social a las reformas. Todo ello en el marco de una crisis de representatividad y legitimidad del sistema político, intensificada por prácticas de corrupción y relación impropia entre la política y negocios.

Nuestro norte es corregir y rectificar para recuperar adhesión popular y ciudadana

En este cuadro, la Comisión Organizado propuso al partido un conjunto de temas que debieran constituir el núcleo de la discusión congresal.

En primer término, discutir la Política de las Reformas Estructurales y el Gobierno de la Nueva Mayoría. En esta materia adquiere importancia debatir:

  1. El estado actual del proceso de reformas: Reforma Tributaria, Reforma Educacional, Reforma Laboral y Reforma Constitucional.
  2. Incorporar un análisis crítico del proceso de reformas, sus fortalezas y debilidades, para rectificar y recuperar adhesión popular.
  3. Fortalecer la continuidad y proyección del proceso de reformas para un Chile con más desarrollo y mayor igualdad.
  4. Fortalecer la Nueva Mayoría y la necesidad de ampliar la alianza político-social que sustente y proyecte el proceso de reformas.

En segundo término, planteamos al Congreso debatir los lineamientos centrales del Modelo de Desarrollo Integral que promueve el PS. Esto implica:

  1. Desarrollar un esfuerzo político e intelectual que conduzca un modelo, una estrategia integral que articule política, economía, sociedad y cultura
  2. Enfrentar con decisión el núcleo de la desigualdad y luchar y trabajar por un futuro de más democracia, bienestar e igualdad.

La supresión de las desigualdades constituye la gran tarea del período de reformas, tarea en torno a la que es necesario desplegar las capacidades políticas existente en el partido y su dirección.

En consecuencia, debemos centrar la energía y la capacidad creadora de la militancia en perfilar un nuevo modelo de desarrollo que supere la exclusión de vastos sectores de nuestra sociedad, derivada de un sistema económico condicionado por un patrón de acumulación basado en ventajas comparativas derivadas de explotación intensa de recurso naturales.

En tercer término, nuestro XXX Congreso debe discutir la urgente necesidad de un Partido plenamente dispuesto para las tareas que demanda el futuro y la mayoría nacional. Desde esa perspectiva, adquiere importancia debatir la:

  1. Actualización y modernización del Partido de cara a la nueva institucionalidad que regulará a los partidos y al nuevo ordenamiento electoral.
  2. Fortalecer y potenciar la relación del Partido con la sociedad, la ciudadanía y los movimientos sociales históricos y emergentes.
  3. La ética socialista en la práctica política del Partido.

Hoy estamos insertos en una atmósfera política en la que predomina la desconfianza, el desprestigio de las instituciones y de la política, lo individual se convierte en refugio de cara a la desafección y deterioro de lo colectivo.

En este cuadro, recuperar la adhesión y confianza ciudadana reviste importancia estratégica para un futuro de mayor democracia, grados crecientemente superiores de igualdad y ampliación de las libertades individuales.

El Partido Socialista debe jugar un rol protagónico en la reconexión orgánica con el mundo social, para reconectar la política con las aspiraciones de la mayoría nacional, potenciar los vínculos con la sociedad y generar las condiciones para ganar la dirección política de la sociedad y el pueblo.

Nuestra discusión sería incompleta si no asumiéramos el significado fundamental que adquiere hoy y siempre la observancia rigurosa la probidad y la trasparencia.

Es de importancia decisiva el ejercicio de la práctica política socialista, en todos los niveles partidarios, con sujeción estricta a un patrón de conducta ética superior, donde la transparencia y la probidad de todas nuestras acciones constituyan el sentido identitario socialista.

Categóricamente y sin vacilación alguna, la corrupción y el abuso representan la negación de la esencia socialista y más mínimo asomo de corrupción y vulneración de los valores morales de la política deber ser combatidos y erradicados del partido.

El desafío es convocador y estimulante, un llamado a que la militancia enfatice en este Congreso una de las más genuinas tradiciones del socialismo, producir política transformadora sobre la base del conocimiento de la sociedad, unir acción y pensamiento en una síntesis dialéctica que efectivamente articule fuerza político social para ser mayoría, para recuperar la confianza ciudadana y triunfar en las próximas contiendas electorales.

¡Muchas gracias!

Intervención de Karina Delfino, Presidenta de la Juventud Socialista

XXX CONGRESO ORDINARIO GENERAL
PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

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Santiago, 29 de enero de 2016

Estimados compañeros y compañeras

Este 30° Congreso del Partido Socialista de Chile lleva por nombre a una de las compañeras más valientes que ha tenido nuestro partido. Michelle Peña encarna la más pura convicción que tuvieron miles de compañeros que entregaron su vida por un país libre, más justo y más igualitario. Cuando el tirano quiso acabar con nuestra historia, fueron ellos quienes no permitieron que la fuerza nos avasallara. Michelle Peña, Carlos Lorca, Carolina Wiff, Ricardo Lagos Salinas, Ariel Mancilla y tantos otros, merecen nuestro más profundo reconocimiento.

Nuestro partido ha sido partícipe de gran parte de la historia de nuestro país. Protagonista de sus principales cambios, de las reformas que han hecho avanzar a Chile en la senda de la igualdad. Y hoy, con más de 80 años de existencia, seguimos forjando la historia de la mano del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Actualmente, el desafío político es mayor. Debemos reivindicar el valor de la política. Dignificarla. Sólo mediante la política se pueden hacer cambios trascendentales en nuestro país. Es tarea de los socialistas trabajar arduamente para que las personas vuelvan a confiar en nosotros. Debemos hacer coincidir el relato político con la práctica cotidiana, que nuestro discurso se vea reflejado en acciones concretas.

Se debe dignificar la política para derrotar la desigualdad social, que está expresada en diversos ámbitos de nuestra sociedad.

Chile es uno de los países más desiguales del mundo, en el cual más de un millón de personas gana el sueldo mínimo o menos, y más del 50% de los trabajadores no supera los $260.000 líquido al mes. Un 75% de jóvenes, entre 14 y 24 años, tiene ingresos menores a $230.000.

Un país en el que el nivel educacional está fuertemente determinado por la capacidad de pago de los padres. A modo de ejemplo, uno de los mejores colegios particulares pagados de Chile tiene una mensualidad que asciende a los $500.000, y su puntaje promedio en la última Prueba de Selección Académica sobrepasa los 680 puntos. Por su parte, los colegios municipales están muy por debajo de ese promedio. A su vez, los gerentes de las grandes empresas provienen solo de cinco colegios.

La estructura social chilena está fuertemente segregada por nivel socioeconómico; y la desigualdad se genera precisamente en la base social. Se podría casi predecir la ocupación de una persona, conociendo el lugar de nacimiento y el colegio en el cual estudió. Aquellos que pagan altísimas sumas de dinero por la escolaridad tienen casi asegurado su cupo en las universidades prestigiosas, mientras que aquellos que estudian en colegios públicos el camino se les hace mucho más difícil y dificultoso. Y así, se va reproduciendo la estructura social de la desigualdad.

Pero nosotros no creemos en esa reproducción casi automática de la estructura social. Es por eso que somos socialistas. Queremos cambiar la sociedad. Queremos cambiar Chile. Hacerlo más justo e igualitario. Creemos en una sociedad distinta, mejor, más fraterna.

Por eso apoyamos el programa transformador de la Presidenta Michelle Bachelet, y a su gobierno. Y reconocemos que durante este periodo se ha avanzado mucho. Se aprobó una reforma tributaria con el objeto de financiar la gratuidad universitaria, se puso fin al sistema binominal y se aprobó el acuerdo de unión civil.

Y debemos seguir avanzando, consolidando, y profundizando las reformas.

Debemos manifestar con más fuerza que nunca nuestra férrea defensa a la educación pública y fortalecerla. A generar un nuevo sistema de acceso a la educación superior, y a seguir avanzando en la gratuidad universitaria. De esta forma pasaremos a concebir la educación como un derecho social y no como un bien de consumo.

Debemos apoyar con fuerza la discusión sobre la nueva constitución, y abocarnos al proceso constituyente, para generar un nuevo pacto social para nuestro país. Chile necesita una nueva constitución, nacida en democracia.

A su vez, necesitamos una profunda reforma a la salud, que evite las largas esperas en las urgencias y los meses por un especialista. Un sistema que asegure el igual acceso a todas las personas, indistintamente de su estrato social.

De la misma manera, reafirmamos nuestro compromiso con el matrimonio igualitario. Entendiéndolo como un avance en materia de derechos.

Se hace evidente que la tarea es ardua, y que para avanzar en un Chile más igualitario se requiere de otro periodo de gobierno. Por eso es fundamental mantener unida a la Nueva Mayoría, nadie sobra en este pacto político y social. Y no debemos caer en las provocaciones de algunos conservadores que nos pretenden dividir.

No caeremos en confusiones. El enemigo es la derecha. Son los mismos que en el pasado no dudaron en pactar con EE.UU para hacer caer al gobierno de Salvador Allende. Ellos mismos son los que no creen en las reformas que se están impulsando y no dudarán un segundo en retroceder si llegaran al poder.

Es por eso que la elección municipal cobra especial relevancia política. Debemos desplegarnos en cada una de nuestras localidades. Y para eso, necesitamos más mujeres y más jóvenes empoderándose de sus espacios. Exigimos primarias legales para elegir los candidatos de la Nueva Mayoría. Se debe respetar el legítimo derecho a competir.

Me gustaría hacer un último énfasis. Para poder consolidar los cambios y seguir avanzando, también necesitamos elevar el estándar ético. Es este Congreso el llamado a generar un marco mínimo respecto a lo que se espera de la ética socialista.

Como Juventud Socialista de Chile, manifestamos con fuerza que todos aquellos que estén involucrados en irregularidades no deberán ser candidatos a las elecciones populares por parte del Partido Socialista de Chile.

Sin embargo, el estándar ético debe ser más elevado, y aún cuando no se haya cometido delito alguno, todos los que concurrieron a solicitar recursos a quienes tienen las manos manchadas con sangre no debiesen ser parte de nuestras filas.

La política se debe entender como una profesión y no como una forma para obtener beneficio propio; y, todo aquel que no entienda o no comparta un mínimo estándar ético socialista, no tiene nada que hacer en nuestra casa, la casa de la izquierda.

Soy una fiel militante del socialismo joven, admiro la figura de Lorca y de Allende. Me siento orgullosa de militar en un Partido y una Juventud seria y responsable, con más de ochenta años de historia. La invitación es a seguir construyendo socialismo chileno, a seguir luchando para derrotar la desigualdad, con la convicción y fortaleza de nuestros mártires. Con la frente en alto.

Estoy orgullosa de pertenecer a nuestra querida JS y en haberme convertido en la primera mujer Presidenta.

Muchas gracias!

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